El reciente secuestro de la Flotilla Global Sumud por parte de la Marina de Israel, que transportaba ayuda humanitaria para el pueblo de Gaza, es un acto de piratería imperialista que desenmascara la brutal lógica del Estado sionista de Israel: la de un régimen de ocupación que utiliza el hambre y el asedio como armas de castigo colectivo contra una población desposeída.
