La urgencia de un aumento salarial y la recuperación de nuestros derechos han impulsado un despertar nacional. Educadores, personal de salud, empleados públicos y jubilados han tomado las calles en una demostración de dignidad.
En el oriente del país, en Puerto La Cruz y Ciudad Bolívar, el descontento ya no solo es por la congelación de los salarios, sino por la defensa de los contratos colectivos y el reenganche de los trabajadores despedidos injustamente por un Estado que ignora sus propias leyes.
El despertar del corazón económico
Sin embargo, para que esta lucha sea victoriosa, falta un paso clave: la integración plena de la clase obrera productiva. Si los sectores petroleros, ferromineros, cementeros y eléctricos aún no irrumpen como un solo bloque, es debido a una burocracia sindical que teme a la fuerza de las bases. Por eso, las asambleas que se están gestando en Puerto La Cruz son un faro: allí se está dibujando el camino para que el corazón de la economía deje de latir para las transnacionales y empiece a latir para el pueblo.
Cuidado con las "direcciones" de micrófono
Dentro de este movimiento, han aparecido grupos que intentan secuestrar la dirección de las protestas. Sin consultar a las bases ni a las dirigencias sindicales combativas, lanzan tácticas aventureras con el único fin de figurar mediáticamente. Debemos estar alertas ante quienes llaman a confrontaciones desesperadas en Miraflores sin haber organizado primero nuestra fuerza. Un paso en falso sin organización es un regalo para la represión y un retroceso para lo que ya hemos avanzado.
Nuestra ruta: Asamblea y Socialismo
Nada se nos regalará. Cada victoria será producto de nuestra propia lucha. Para avanzar, necesitamos:
Democracia Obrera: Discutir cada paso en asambleas de trabajadores para unificar criterios.
Nueva Dirección: Deslastrarnos de la vieja burocracia cómplice, que solo defiende sus privilegios y los intereses de la burguesía.
Autonomía de Clase: Mantener total independencia frente a un gobierno que entrega nuestro petróleo mientras nos pide sacrificio.
Estas luchas reivindicativas deben ser el motor para preparar el camino hacia la única solución real a la barbarie capitalista: la conquista del socialismo bajo control de los trabajadores.
¡Ni burocracia, ni oportunistas mediáticos!
¡Por la unidad de todos los explotados!
¡Todo el poder a las asambleas obreras!

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