En este inicio de mayo, el gobierno de Delcy Rodríguez ha lanzado una nueva bofetada al rostro de la clase trabajadora.
El anuncio de un "ingreso mínimo integral" de 240 dólares para trabajadores y apenas 70 dólares para los pensionados no es un aumento salarial: es la institucionalización de la miseria. Mientras el costo de la canasta básica se mantiene en las nubes, el gobierno pretende que el pueblo celebre migajas.
La trampa de la bonificación
Debemos ser claros: en Venezuela no hubo aumento de salario real. Lo que hay es una profundización de la "bonificación" del ingreso. Esta política antiobrera no es casual; tiene como objetivo destruir la seguridad social, las prestaciones y, sobre todo, pulverizar toda forma de organización y lucha en las fábricas e instituciones. Sin salario real, los contratos colectivos mueren y la fuerza de trabajo se abarata hasta niveles de esclavitud.
Este "gobierno del protectorado" dice que no se puede aumentar salario porque no hay ingreso producto de las sanciones mientras presume de firmar acuerdos energéticos y de enviar más petróleo que nunca a los Estados Unidos para alimentar la maquinaria imperial.
Llama a realizar una peregrinación poniendo al país a marchar contra las sanciones mientras en Miraflores estrecha la mano de la embajadora, el jefe de la CIA y toda la comitiva del gobierno que le impuso las sanciones.
Aprueba leyes "express" para que las transnacionales paguen lo que les dé la gana y negocien directamente con el Tesoro norteamericano, mientras a los trabajadores se nos impone un régimen de hambre.
Si mejorar nuestra situación depende del fin de las sanciones entonces se necesitaría un gobierno capaz de dar la lucha por eso, lo que solo haria un gobierno obrero, en lugar de la sumisión actual porque ningún gobierno burgués rojito o azulito va a entrar en disputa con su amo.
También es una ilusión creer que el tutelaje directo de la potencia imperial traera mejoras. Trump y sus socios intervienen para proteger su negocio y golpear el abastecimiento de sus rivales, como China y para ellos, el trabajador venezolano es solo un costo que hay que reducir al mínimo.
¡Por una salida obrera y socialista!
Dentro del capitalismo no habrá justicia social. La burguesía, el imperialismo y sus cómplices burocráticos solo buscan apropiarse de lo que nosotros producimos. La clase obrera debe organizarse con total independencia de los gobiernos. Nuestras luchas por el salario deben ser el camino hacia la construcción de un gobierno de los trabajadores.
¡Aumento salarial que cubra la canasta básica ya!
¡Discusión y firma inmediata de todos los contratos colectivos!
¡Pago total de pasivos laborales y derogación de instructivos hambreadores!
¡Elecciones sindicales libres, sin intervención del gobierno ni de la burocracia!
¡Cumplimiento de las órdenes de reenganche, especialmente en los sectores petrolero y ferrominero!
¡Libertad plena para todos los trabajadores y dirigentes criminalizados por luchar!
¡Ni sanciones ni saqueo: No a la entrega del petróleo y los minerales!
¡Por un gobierno de los trabajadores y el pueblo, en una Venezuela y un mundo socialista!
CSR-EL TOPO OBRERO

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